Los Archivos Akáshicos se abren para consultas, para iluminación, para sanación, para una mayor comprensión de alguna situación, para recordar vidas pasadas, para un mayor y profundo contacto con seres de diversos planos de la creación y fundamentalmente para el servicio planetario de limpieza y despertar.
Una lectura del registro Akáshicos consiste en abrir el registro de tu alma permitiendo que emerja la información. Todo lo que se reciba como mensaje o respuesta a una pregunta se canaliza directamente desde nuestros maestros, guías espirituales, seres queridos, los maestros del Registro Akáshicos o los señores del Tribunal del Karma.
La información específica que concierne a vidas pasadas puede o no ser relevante. El objetivo de la aparición de una vida o más vidas pasadas, es poder sanar las causas que motivan situaciones, malestares en el presente y necesitan ser iluminadas para que no se sigan reiterando.
Lo que es generalmente valioso es la guía que se recibe para ayudar a elaborar y trabajar los patrones que están presentes en esta vida, las oportunidades para crecer, así como la dirección a tomar.
Se trabaja desde la conciencia de Luz, asistidos por la Gran Hermandad Blanca para el mayor bien de todos los involucrados. La energía del Espíritu Santo desciende para darnos guía, dirección e información.
Así nos abrimos a la información contenida en los archivos que nos es comunicada a través de imágenes, palabras, frases, que nos transmiten directamente los maestros del Registro Akáshicos y también los seres de la Junta Kármica.
Es necesario tomar conciencia de la importancia y profundidad de esta herramienta que ahora está disponible para los seres humanos, y que no se mal interprete haciendo un uso oracular y predictivo. Cuando se hace una lectura baja un caudal de información para ser trabajado en los días y meses sucesivos.
La sanación que se da en Registros Akáshicos es a nivel de la memoria del alma y por lo tanto se irradia a todos los demás planos y cuerpos. Gracias a este conocimiento podemos recordar una vez más que depende de nosotros si vivimos en un paraíso o en un infierno, la decisión es el uso del libre albedrío que como siempre será incondicionalmente apoyada por la Divinidad Primigenia.