Cada uno de las chacras excepto el primero y el séptimo tienen una parte frontal y una parte posterior y todos ellos están unidos por un canal energético que corre a lo largo de toda la espina dorsal por lo cual se comunican y se traspasa la energía vital de un punto al otro.
Cada chacra se asocia a un tipo de función y lleva asociadas unas cualidades especificas ¿Por qué decimos que el charca está asociado al amor? O a la comunicación o a la fuerza de voluntad o a otras energías?
Porque cada uno de ellos vibra a una frecuencia determinada relacionada con esa energía global presente en nuestro mundo por todas partes, y esa frecuencia se asimila a varias cosas.
De ahí el chacra del corazón es el encargado de transmutar las energías del amor, el primer chacra es el encargado de transmutar las energías de la abundancia, el segundo chacra trabaja con las energías de la sexualidad y de la creatividad, etc.
Cuando los chacras funcionan bien se comportan como remolinos, es decir, están girando y haciendo mover el tipo de energía el cual están asociados en perfecta armonía por todo nuestro cuerpo. Cuando alguna chacra, está parcialmente cerrado, “giran” a menor velocidad o están parcialmente bloqueados, que es lo mismo que decir que la energía asociada a ellos no fluye por nuestro sistema físico, energético y los cuerpos sutiles.
Los bloqueos de los chacras están asociados a cada uno a su propia función, siendo evidente, por ejemplo: la represión de los sentimientos es un bloqueo que se manifiesta en el chacra del corazón, los problemas de comunicación, son un bloqueo del chacra de la garganta, y así sucesivamente con cada chacra.
Extraído de www.davidtopi.com